¡No quiero volver, me quedo de vacaciones! 10 emociones para facilitar tú vuelta al trabajo

“La sonrisa es el sello de identidad de las emociones positivas y, por ende, el icono de la psicología positiva y del bienestar psicológico” (García Fernández-Abascal, E. 2008). Al cabo del día en nuestro trabajo esbozamos muchas muecas o gestos que expresan nuestro estado emocional, y la sonrisa es una de las expresiones que se relacionan con los estados emocionales positivos. Pero ¿qué emociones positivas siento en mi trabajo? ¿Me pueden ayudar en la vuelta al trabajo después de mis vacaciones? ¿Y en mi bienestar general?

foto_post_post_vacaciones (1)

Una emoción es positiva porque nos hace felices y satisface un enorme número de expectativas personales y sociales (García Fernández-Abascal, E. 2008)

La Dra. Barbara Fredickson expuso, tras años de investigación, cuáles eran las emociones positivas más comunes en nuestro día a día. Si nos basamos en estas emociones positivas y añadimos cuándo suceden en la actividad laboral, podrás crear conciencia emocional positiva en tu puesto de trabajo, y en tu empresa como generadoras de bienestar personal y profesional a la vuelta de las vacaciones y en todo el año.
Entonces, ¿Qué 10 emociones positivas debo sentir, cultivar, saborear y potenciar para disfrutar más de mi trabajo?
Siento…
Alegría: en breves espacios de tiempo. La relacionamos con buenos momentos, una llamada de un cliente que aprueba nuestra propuesta, la aceptación de tu jefe sobre el proyecto que propusiste, cuando te felicitan por el trabajo bien hecho. Y recuerda que aumenta la intensidad si es inesperada.
Gratitud: cuando expresas gratitud en el trabajo aumentas tu bienestar, neutralizas emociones negativas y reduces la hostilidad y la preocupación. Agradece a tus compañeros un detalle, si te ha facilitado el trabajo de hoy, da las gracias a un cliente amable… son formas de expresión de gratitud en el trabajo.
Ilusión: cuando empiezas un reto laboral. Las empresas deben prestar atención a que el trabajador se ilusione y se entusiasme con las tareas simplemente realizando pequeños cambios que hagan que se reconozca como algo novedoso. Prueba a hacer cambios muy pequeños en aquella tarea que te resulta más tediosa.
Serenidad: cuando el ambiente laboral es estable y agradable. Es fundamental en tu trabajo ya que te aporta momentos de estar inmerso en las tareas y de poder contemplarlas de forma relajada y optimista.
Interés: normalmente te sucede cuando tienes una novedad en el trabajo o en las funciones, lo que va a aumentar tu inspiración y provocar fascinación y curiosidad. Siente esta emoción positiva ya que es fundamental para mantenerte activo.
Orgullo: cuando te sientes satisfecho por un logro, por méritos propios, es una emoción autoconsciente que genera bienestar en el trabajo. Así que, comparte tus logros para saborear tu éxito.
Esperanza: Esta es una emoción muy útil para los momentos de incertidumbre en tu trabajo, cuando las circunstancias te sean difíciles sentirte esperanzado es vital para reducir tu ansiedad y aumentar tu confianza en el trabajo y en ti mismo. Como dice el refranero español: “la esperanza es lo último que se pierde”.
Diversión: Te diviertes en tu trabajo y es posible, de hecho es importante para sentirte bien y realizado. Mejorará tu creatividad y el ambiente con tus compañeros de trabajo. Presta atención a lo que te hace reír o cuando te dan la oportunidad de recrearte y sentirte libre para pensar. No olvides sonreír más en tu trabajo y sonríe más a las personas con las que trabajas.
Inspiración: cuando das soluciones a los problemas o cambios que se te presentan, cuando eres creativo, cuando propones ideas y proyectos… Esta emoción influye en tu capacidad de innovación.
Asombro y sobrecogimiento: cuando observas acciones o personas que son muy amables, agradecidas o empáticas con tu trabajo, cuando te sorprenden positivamente en tu empresa. Esta emoción te aporta energía y vitalidad.

La complejidad en las relaciones profesionales, las tensiones existentes en tu puesto de trabajo, la vuelta después de varias semanas de vacaciones, la competencia en la vida laboral y las exigencias constantes son aspectos que pueden afectar a tu bienestar profesional y personal. Inyectarte o potenciar tus emociones positivas aumenta tu bienestar, mejora tu vuelta al trabajo y mejora el clima en tu organización. El entrenamiento del bienestar en las empresas es una valiosa herramienta de hoy día.

¿Por qué no podría ser “el cultivo de emociones positivas” una de tus ventajas competitivas como profesional y empresa?

 

 

Etiquetado con: , ,
Publicado en Bienestar profesional, Empresa, Inteligencia emocional, Noticias, Psicología Positiva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>